
Vuelos de madrugada, excursiones que parten a primera hora y cambios inesperados en los itinerarios están llevando a los hoteles a flexibilizar sus servicios. El breakfast to go gana espacio como una alternativa para quienes necesitan comenzar su jornada antes de que abra el buffet.
Para muchos viajeros, el día comienza antes de que el desayuno buffet de los hoteles comience a funcionar. Un vuelo de madrugada, una excursión a primera hora del día a un lugar emblemático de la naturaleza o itinerarios de viaje que sufren modificaciones de último momento, han llevado a muchos hoteles en el mundo a adaptar sus servicios de cocina para ofrecer alternativas que se adapten mejor a las necesidades de sus huéspedes.
Una de ellas son los desayunos para llevar o breakfast to go, servicio cada vez más común en la hotelería, sobre todo en lugares con atractivos naturales cercanos. En la ciudad de Punta Arenas, esta alternativa cobra especial relevancia en temporada alta, cuando muchos turistas parten muy temprano hacia la Patagonia chilena o a tomar un vuelo rumbo a la Antártida, cuyos horarios de salida suelen depender de las condiciones climáticas.
En el Hotel Almasur de Punta Arenas incorporaron el servicio desde sus inicios, precisamente para poder responder a estas situaciones. El hotel ofrece desayunos para llevar desde las 4:00 de la mañana, dirigido a huéspedes que deben salir antes de la apertura del buffet.
“Hoy la flexibilidad es cada vez más importante en la hotelería. En nuestro caso, buscamos que el desayuno pueda adaptarse a la rutina de cada huésped y que quienes necesitan comenzar su día más temprano puedan encontrar una alternativa de alimentación adecuada. El breakfast to go es una tendencia que se está viendo a nivel mundial”, señala David Ojeda, chef jefe del restaurante Surista de Hotel Almasur Punta Arenas.
El formato para llevar está diseñado para que los alimentos puedan consumirse fácilmente fuera del establecimiento, por lo que no incluye preparaciones calientes. Este desayuno debe ser solicitado con anticipación por los huéspedes y contempla yogur, frutas, barras y porciones individuales de cereal, leche, un sándwich de jamón y queso, además de opciones vegetarianas o veganas para los huéspedes que lo soliciten. Todo se prepara durante el mismo día para mantener la frescura de los productos.
“En cuanto a la calidad, es exactamente la misma que ofrecemos en el desayuno buffet. Para poder entregar este tipo de alternativa desde tan temprano es fundamental contar con una cocina ágil, que nos permita responder a las distintas necesidades que van surgiendo durante la jornada”, puntualiza Ojeda.
Para quienes deben salir temprano, pero todavía tienen tiempo para desayunar en el hotel, Almasur cuenta además con un servicio de desayuno anticipado. Desde 4:00 o 5:00 de la mañana se habilita una versión reducida del buffet, con café, bollería, tostadas, jamón, queso y variedades de untables, entre otros productos, lo que permite a los huéspedes desayunar antes de que empiece el servicio habitual de las 7:00.
Además de entregar mayor flexibilidad a los turistas, los desayunos para llevar y el servicio anticipado tienen un impacto positivo en el funcionamiento del hotel. En los meses de mayor actividad turística, cuando aumenta el número de pasajeros y las salidas durante las primeras horas del día, estos formatos permiten distribuir mejor el flujo de personas y reducir el movimiento que luego se concentra en el buffet.
“A fin de cuentas, todas estas alternativas apuntan a entregar un mejor servicio. La idea es que la experiencia de quienes se alojan con nosotros pueda ajustarse de la mejor manera posible a cómo organizan sus viajes y actividades”, concluye Ojeda.












































