
La primavera llegó a Santiago y con ella vuelven las ganas de disfrutar al aire libre, de compartir en terrazas y de reencontrarse con sabores frescos. Fuente Chilena lo celebra con una propuesta pensada para esos días soleados: preparaciones livianas, coloridas y perfectas para acompañar una buena conversación.
Lejos de limitarse a sus tradicionales sándwiches, que ya son parte del patrimonio gastronómico santiaguino, la carta se amplía con opciones que invitan a probar y compartir. Entre ellas destacan los crudos, preparados con posta rosada y servidos con la frescura que exige la temporada. El crudo tradicional conserva el sabor clásico con mayonesa casera, salsa verde, ají, limón y crutones, mientras que el crudo pituco se atreve con un formato distinto: tres porciones servidas sobre mayonesa al limón, cada una con su toque propio, una con pepinillos, otra con cebollas asadas y una tercera con tomates asados, coronadas con parmesano y dressing de albahaca.
El picoteo continúa con las empanadas en formato cocktail, pensadas para compartir sin reglas. El mix combina pino, camarón con queso y prieta con queso, acompañadas con el tradicional pebre de la casa.

En la línea fresca, las ensaladas se suman con combinaciones que renuevan el apetito. La Palta Reina llega rellena con pollo, huevo, mayonesa y aceitunas, mientras que la Palta Cardenal apuesta por un toque marino, con camarones, ciboulette, rabanitos, tomate y palta sobre lechuga hidropónica.
Y porque toda terraza merece un brindis, la carta cantina invita a probar las jarras heladas de clery y borgoña, preparadas con vino y frutillas maceradas, servidas bien frías y listas para acompañar cualquier encuentro.
Con esta propuesta, Fuente Chilena confirma que es mucho más que una sandwichería. Es un punto de encuentro donde la tradición local se mezcla con el relajo de la temporada, un lugar ideal para disfrutar la primavera con sabor chileno, buena compañía y ese ambiente que invita a quedarse un rato más.











































